Viajes
Desde que me fui de Argentina en el año 2003, tuve la suerte de viajar y conocer muchos lugares. Siempre documenté esos viajes en un diario que llevaba y también, sacando fotos. Abajo copié alguno de los textos. Los últimos años decidí hacer un blog donde poder compartir esa experiencia increíble.
Viaje a NY, Marzo 2011
Viaje a Chicago, año 2007
Desde que me fui de Argentina en el año 2003, tuve la suerte de viajar y conocer muchos lugares. Siempre documenté esos viajes en un diario que llevaba y también, sacando fotos. Abajo copié alguno de los textos. Los últimos años decidí hacer un blog donde poder compartir esa experiencia increíble.
Viaje a NY, Marzo 2011
New York
Creo que una semana de visita en esta multifacética ciudad es suficiente para disfrutar sin volverse loco. Más aun, cuando no es la primera vez que se la recorre. Un lugar con tanta energía, movimiento y novedades inspira pero también estresa un poco.
Igual hay algo lindo de volver a un lugar que ya se conoce, repetir un buen restaurante, pasear por alguna calle ó barrio.
Además, el buen tiempo ayudó y nos permitió hacer largas caminatas sin padecer las bajas temperaturas usuales en esa época del año.
Los barrios
Las primeras noches nos quedamos en un hotel cerca de Central Park. Aprovechamos para recorrer ese parque kilométrico y ver como la gente disfruta los rayos de sol para pasear, sentarse y sacar los chicos a jugar.
Las últimas noches cambiamos de hotel y zona, a Garment District. Hay mucha diferencia entre este barrio y el anterior y por eso las tarifas son otras.
Nosotros generalmente nos movimos por Midtwon y Soho, que son los lugares donde hicimos shopping.
Un día quisimos incursionar por Lower East Side para conocer la feria de Orchard St y recorrer galerías de arte, pero no tuvimos suerte. Todo estaba cerrado y tampoco vimos mucha actividad en el mercado. Quizás esperábamos ver algo distinto. Esa misma mañana avanzamos para el Soho, un lugar, que a pesar de ser super comercial, me gusta. Meterme por las calles de adentro y descubrir boutiques nuevas ó encontrar un buen restaurante donde comer algo rico es algo que yo aprecio mucho.
Otra día planeamos un recorrido por Chelsea. Empezamos en el Chelsea Market, un mercadito simpático y chico que vende comida orgánica. De ahí subimos para la zona de las galerías de arte, que se concentran en unas pocas calles, entre la 22 y la 25. Dicen que en este cuadrado se se reúnen la mayor cantidad de galerías en el mundo.
Y para nosotros fue una alternativa de ver arte contemporáneo sin tener que meterte en un museo. Nos asomábamos y elegíamos la galería que por algún motivo nos llamaba la atención. Por supuesto que vimos cosas novedosas y diferentes.
De ahí fuimos a Meatpacking District a almorzar en un restaurante muy lindo de comida asiática. Este lugar también me me atrajo mucho. Su pasado como zona frigorífica dio lugar a un barrio super chic con locales de grandes diseñadores y mucha vanguardia. Sin embargo, pasado y presente conviven armoniosamente generando un espacio de contrastes interesantes.
Cambiando de zona, y subiendo el dedo índice en un mapa de la ciudad hacia el Norte, encontramos Uptown, con un estilo totalmente opuesto al enterior. Pasear por las calles y apreciar la arquitectura y elegancia de sus edificios es algo me me gustó. Cada vez que podía, estiraba el cuello y espiaba los interiores de aquellas casas donde las ventanas hacían de vidrieras, reflejando muebles, cuadros y arañas únicos.
Dos museos donde volvimos
Cansados del window shopping, decidimos cambiar de aires y volver a algún museo previamente recorrido. Elegimos el Guggenheim. La verdad que es imposible olvidarse de ese edificio y de su particular diseño. Cuando llegamos, Visitamos una exposición de Jonhn Chamberlain, un artista del expresionismo abstracto que hizo esculturas con partes de autos. Nos gustó mucho.
El otro museo que repetimos es el Frick Collection. Me acordaba algo de la casa y su colección pero me sorprendió todavía más que la otra vez. Tanto la casa, como los cuadros que cuelgan de sus paredes son para mirar y disfrutar por unos minutos. Su antiguo dueño, Henry Frick, supo armonizar el exquisito estilo de la casa con los mejores cuadros de artistas de la envergadura de Van Eyck, Piero de la Francesca, Bellini, Veronose, El Greco, Rembrandt, Vermeer, Velázquez, Goya y Renoir. Un artista que conocí en este museo y me gustó mucho es Whistler.
Teatro
Como mi marido no es muy simpatizante de los musicales de Broadway, busqué una obra distinta. Justo en este momento coincidió que en Argentina se había estrenado la película Caballo de Guerra, en el cine y me pareció mejor idea reservarla para el escenario.
War Horse cuenta la historia de un chico que se encariña con su caballo en el contexto de la Primera Guerra Mundial, acontecimiento que precisó de millones de caballos para combatir y que se cobró la vida de 8 millones de ellos.
Me gustó mucho el argumento, simple e inocente lo cual hace que la historia no sea tan dura. La estética y puesta en escena es muy básica y artesanal. Los caballos con como una especie de marionetas manejados por tres personas.
Brooklyn, una opción más tranquila
Un día lo dediqué a visitar a una amiga que hace poco se mudó a Park Slope, en Brooklyn. Este municipio es el segundo mayormente poblado, después de Manhattan. Sin embargo, a diferencia de Manhattan este lugar es una zona residencial y tranquila. Acá no existen los taxis. Las calles son silenciosas y se ve muchas familias con chicos.
Park Slope está al Oeste de Brooklyn y como su nombre lo indica, tiene un parque muy grande, ideal para llevar los chicos a jugar y hacer amigos.
Según la New York Magazin, Park Slope sacó el primer puesto en el ranking de los vecindarios más deseados. Entre las razones se destaca la calidad de los colegios públicos, los lugares donde ir a comer, la vida nocturna, el acceso al transporte público, los espacios verdes la seguridad y el shopping.
Taxistas, termómetros del estrés
En este viaje entablé largos diálogos con los taxistas de Nueva York. Estos conductores de la jungla de cemento eran personas de culturas y razas diferentes pero sin embargo, pude ver un punto de conexión entre todos: el ritmo acelerado y estresante de la ciudad los afecta por igual.
La primera conversación empezó con un chofer de Punjab, India camino al hotel. El me dijo que vivía dentro del auto ya que los costes de alquiler eran muy altos y que su único objetivo era ahorrar plata en el menor plazo para poder pasar parte del año en India ya que se le hacía muy díficil la vida aquí.
El segundo diálogo fue con un centroamericano que llevaba más de 40 años en la gran manzana y que había visto la impresionante transformación ocurrida en barrios como el Soho, donde anteriormente se concentraban drogadictos. Este hombre algo mayor fue el único convencido de que es posible lograr el sueño americano. Mientras tanto seguía trabajando para lograrlo y luchando contra la vida acelerada.
Mi tercer excursión en taxi la compartí con un chofer de algún país del Este a quien la gente, el ruido y el tráfico parecía incomodarle considerablemente. No entablamos díalogo pero él si que dedicó un largo monólogo de quejas hacia cualquier transeúnte o auto que se interponía en su camino y lo manifestaba con comentarios lamentables como “monkeys” y algo más. A finalizar el viaje que se me hizo eterno se disculpó y me dijo que muchas veces la ciudad volvía loca a la gente y que esperaba que no sólo me llevara esa impresión. Espero que él también cambie la suya.
Ya de regreso al aeropuerto nos subimos a una camioneta grande y de vidrios polarizados. El conductor, un tipo joven de República Dominicana, coincidía en que el ritmo y los altos costos de la ciudad eran dos razones suficientes para escapar una temporada en el año a su país de origen. Estaba claro que siempre necesitaba volver para ahorrar y disfrutar nuevamente en República Dominicana.
Viaje a Chicago, año 2007
HAPPY TOUR
“Bienvenidos a Bobby’s Bike Tour” Es lo primero que expresa la sonrisa forzada de Jenny cuando recibe al grupo de ciclistas inexpertos que aceptan pagar 35 dólares por recorrer la ciudad de Chicago.
Todos nos formamos para que Jenny nos entregue una bicicleta Classic Cruiser. El sillín es el doble del tamaño que cualquier bici pueda tener, pero lo más importante es que en la izquierda del manillar, hay un timbre que curiosamente sonará a lo largo de todo el tour.
“Sean Felices y disfruten” dice Jenny mientras escuchamos el trin trin del timbre. Ya estamos todos preparados, pero aun falta que Jenny, nuestra guía explique acerca de los peligros que pueden surgir en un tour donde lo más riesgoso es cruzar una avenida con el semáforo en rojo.
Trin trin, las explicaciones son bien recibidas. Todos queremos disfrutar del viaje así que escuchamos atentamente las señas que hace Jenny. “Si bajamos el brazo izquierdo, giramos en esa dirección; y si por el contrario bajamos el derecho, giramos en esta otra dirección”.
Ahora partimos con un feliz trin trin y una botella de agua en el canasto. Primera parada, el Museo de Arte Contemporáneo y justo enfrente, la torre donde vive la conocida reina del talk show, Oprah Winfrey. Al parecer, esta estrella de la televisión norteamericana, es la mujer más rica de EEUU y tal vez del mundo. Esto no sorprende a nadie de los allí presentes. Supongo que la única ignorante soy yo, trin trin.
Ahora seguimos hacia el elegante barrio de Gold Coast, y paseamos por la Calle Astor. Este barrio no vio la luz hasta finales del siglo 19, cuando el poderoso matrimonio Potter optó por residir en el Norte de la ciudad, en lugar del Sur, construyendo una impresionante mansión. Claro que esta encantadora y sociable pareja no dudó en atraer a los demás amigos del jet set hacia aquella zona. Y poco a poco las mansiones se erigieron formando una barrio de de gran esplendor.
Antes de pasar a la siguiente mansión, seguimos con el trin trin, ya que es un viaje feliz y distendido. Y llegamos a un palacio que todos miramos desde la acera de enfrente. Jenny comenta que en aquella lujosa mansión residió el magnate fundador de Playboy y sus conejitas. Hasta que un buen día Hugo Hefner decidió mudarse y residir en la mansión de Los Ángeles, porque no lograba conciliar sus fiestas con las bajas temperaturas de la ciudad del viento. Seguramente más de una conejita se habrá enfermado en aquel palacio. Pero Jenny no dice nada al respecto, trin trin.
Y abandonamos la elegancia de la costa dorada para dirigirnos al Lincoln Park. Frente a nosotros, la monumental figura del 16 presidente de los Estados Unidos. Y ahí nos enteramos, no soy la única, de que Abraham Lincoln no nació en Illinois sino en Kentucky. Al cumplir los diez años sus padres decidieron probar suerte en el estado de Illinois y fue aquí mismo donde su hijo desarrolló su carrera como abogado y político que lo llevaría a la presidencia.
Tomamos fotos de aquel líder norteamericano que apoyó los derechos civiles de la población afro americana. Las manos y pies son desproporcionadas y Jenny nos explica que el presidente tenía una enfermedad en las extremidades. Segunda sorpresa acerca de este personaje. Porque la tercera es la que Jenny nos comenta a continuación “no toquen el pie izquierdo del presidente ya que trae mala suerte”. A todos nos parece un gran cuento, pero nadie se atreve a tocarla, a ver si el viaje no sale como lo previsto, trin trin.
Y más trin trin porque nos dirigimos hacia la parte vieja de la ciudad. Las casas son más simples y menos esplendorosas que las del barrio vecino. Sin embargo atraen sus colores y tranquilidad. El vecindario parece amistoso y cercano. Jenny explica que por ley no se permitió construir rascacielos en aquella zona.
Pedaleamos un poco más porque Jenny nos quiere llevar hasta la única casa de madera que sobrevivió al trágico incendio de 1871, en el cual ardieron 17.000 viviendas en tres días. Afortunadamente esta casa, al igual que la iglesia de San Miguel tuvieron más suerte. Trin trin por su supervivencia! Aunque Jenny cree que lo de la iglesia fue un milagro.
Cruzamos la misma avenida en dirección opuesta y atravesamos un puente. Desde allí vemos los rascacielos que hicieron de Chicago la tercera ciudad más importante de Estados Unidos. Y continuamos porque el viaje aun no terminó. Estamos en un carril que bordea el lago Michigan. Intentamos permanecer unidos y que ningún intruso al grupo nos separe. Pero es fácil, basta con escuchar el famoso trin trin y ya está.
El lago es inmenso, infinito y por lo tanto no podemos ver más allá del horizonte. Jenny tiene razón cuando dice que aquella es la mejor vista de la ciudad.
Ahora sí que empezamos a volver por el bici carril que nos conducirá hacia el punto de partida. A nuestra izquierda dejamos de lado el Navy Pier, un paseo marítimo que alberga entretenimiento y diversión.
Bajamos de las bicis y nos despedimos de Jenny. Ella asegura que lo ha disfrutado mucho. Nosotros también lo hemos disfrutado. Sin embargo, me rehúso a entregarle una propina. Pero a Jenny no le importa porque ya ha recibido lo suficiente. Un último trin trin por Jenny!
Singapur, Febrero 2008
Tomando cafecito y descansando del calor húmedo de Singapur, empiezo a escribir.
No fue un destino elegido para conocer pero la verdad que no me arrepiento de haber venido.
No tenía muchas expectativas fijadas en esta pequeña isla. En HK me decían que hacía un calor sofocante, lo cual es verdad, y que lo único que había para hacer es shopping, lo cual también es cierto pero no del todo, porque hay más cosas para ver.
Me compré la Lonley Planet para hacer turismo. Y en las primeras líneas ya te habla de ese mito de que es aburrido, y en vez de llamarlo “Singapore”, lo llama “Singabore”.
Al leer un poco la historia del país se entiende porque es tan perfecto y ordenado. Creo que es uno de los países que más seguridad tiene y por eso viven varias familias, y cuando digo varias familias, me refiero a que se ven un montón de cochecitos con bebes.
Ah! Estaba hablando de la historia. Lo que más me quedó es que fue invadido por Inglaterra en el siglo 19, que formaba una colonia junto con Malaca y Penang, que fue invadido por Japón y que después los echaron y asumió el poder Lee Kuan, un flaco que se quedó varios años en el poder. De ahí vino otro y después un tercero que es el actual presidente e hijo de Lee Kuan. Así que todo queda en familia.
Obviamente no hay democracia porque hay un solo partido y tienen unas leyes que hay que cumplirlas para evitar castigos.
Por ejemplo, no se puede tirar nada a la calle, tampoco se puede comer en el metro. También se prohíbe la venta de chicles, jaja.
Chopping, chopping y más chopping
Todos los malls están en la avenida Orchard Rd, justo donde esta nuestro hotel. Es impresionante ver la cantidad de edificios fabricados para el consumo. Si a alguien le gusta mucho el chopping, este es el mejor lugar.
El primer día arranqué y creo que llegué a ver una cuarta parte y me agoté. Porque encima casi todos los malls tienen las mismas tiendas.
Mi amiga ana, de HK, me habló de uno en especial que es japonés y se llama Takaishyma. Lo que más me copó fue la librería espectacular que tiene. Es inmensa y tiene cualquier libro que te puedas imaginar. Así que le dediqué un buen rato para pasear por los pasillos.
Little India
Es el primer barrio que fui a visitar. Tanto escuché de la India que tenía ganas de conocer un pedacito de eso.
Little India es el barrio donde viven los indios. En Singapur hay una comunidad importante de indios que ahora trabajan en la construcción porque les pagan menos y son los únicos dispuestos a trabajar en este sector.
Me bajé del bondi en la avenida principal y empecé mi calurosísima caminata. Primer destino el “Sri Veeramakaliamman Temple”.
La verdad que me sorprendí mucho al verlo, todas esas figuras amontonadas en los techos, y también los colores. Me pareció que todo refleja mucha vida y movimiento.
Tuve que dejar los zapatos en la entrada así que también aproveché para sacar fotos de la fachada y de las mujeres que estaban ahí vendiendo inciensos.
Dentro del templo había un altar principal donde había mucha gente sentada rezando y mirando como un religioso (no sé cómo los llaman), hacía ofrendas de comida a un dios, y le tiraba un líquido encima.
Cuando pasé por uno de los altarcitos, me llamó un sacerdote y me hizo una bendición en la frente con un polvo. Después me regaló una banana y una flor a lo que acto seguido, le deje unas moneditas en la bandeja, jaja.
Después caminé por las calles y recorrí las tiendecitas. Me compré una alfombra casi al mismo precio que me dijo de entrada. Me parece que los indios de Singapur no regatean, y eso que lo intenté.
Chinatown
Otro día fui a Chinatown. Justo la noche anterior estuve con Nico recorriendo un Night Market, pero no pude ver mucho así que volví al día siguiente.
Estuve paseando por los diferentes mercados del barrio, de comida, ropa, etc.
Ahora todos venden cosas para el año nuevo chino, desde animalitos hasta flores, etc.
También me metí en un templo chino y otro indio.
La ciudad financiera
Esa misma tarde me fui a la ciudad financiera que, como siempre, tiene la mejor ubicación. En este caso da sobre el puerto.
Ojo, igual el mar no es tan lindo y me dijeron que la isla no tiene playas lindas. Creo que la gente se va a una que se llama Sentosa, pero las playas son artificiales.
Por siempre Starbucks
Todas las mañanas me levantaba e iba a un Starbucks cerca del hotel. Es verdad que había miles de cafés y seguramente mejores que Starbucks.
Pero tengo la costumbre de siempre buscar un Starbucks cuando viajo. Es mi punto de referencia en las ciudades que recorro.
Ya sé que siempre va a haber un latte tall o un capuchino esperándome con algún muffin y una sonrisa forzada de la persona que está detrás del mostrador diciéndote: “Qué tengas un buen día!” Nunca pasa nada inesperado y yo empiezo mi día con mejor onda.
MACAO, Febrero 2008
Leaving Macao
Por suerte esta no es la historia de Nicolas Bohtlingk que va a Macao a acabar con su vida como la película de Nicolas Cage. Ni yo soy la prostituta que conoce en Las Vegas.
Lo nuestro es mucho menos dramático. Simplemente partimos a Macao para ir a un concierto de The Police.
Un conocido del trabajo de Nico le regaló las entradas, así que yo saqué los billetes del ferry para partir al día siguiente.
El viaje es corto, una horita. Yo imaginé que subiríamos en un Buquebús, pero me di cuenta que no. Y sinceramente me quedo con el Buquebús. Aunque tampoco me pareció que estaba mal.
Esa tarde hicimos el check-in en el hotel, con un frío de morirse y nos quedamos en el lobby tomando el té con masitas.
Después un poco de fiaca y una hora antes, tomamos el taxi para dirigirnos al casino The Venetian, al mejor estilo Las Vegas…
El Casino
El hotel merecería varios párrafos de descripción, pero voy a ser breve porque no soy muy fan de este tipo de lugares.
Toda la fachada del casino-hotel es Venecia reducida en pequeña escala. Y creo que no se olvidaron de copiar nada.
Por adentro, el lugar es inmenso, tengo entendido que es el hotel y/o casino más grande del mundo.
Si te paseas por los pasillos, atravesás el casino y alrededor se ven las tiendas, rodeadas por puentes con canales de verdad y góndolas de verdad, con gondoleros…no tan de verdad, jaja.
Como a las 7:30 entramos en el “Venitian Arena”, un estadio muy grande donde era el recital.
Para sorpresa nuestra, el estadio estaba vacío, pelado. Tuvimos que esperar hora y media para que se llenara un poco más y Sting se dignara a salir.
El recital estuvo muy bueno!!
Recorriendo Macao
Al día siguiente, tomamos el desayuno y partimos a hacer un city tour por la parte antigua.
Macao fue colonia portuguesa y el primer enclave europeo en Asia. En 199 Portugal entregó la isla a China y actualmente es una Región Administrativa Especial, al igual que Hong Kong. Creo que es el único lugar de China donde está permitido construir casinos.
El centro antiguo está en la península de Macao. Además, tiene dos islas: Taipa y Coloane. Nosotros nos quedamos a dormir en la segunda.
El centro histórico no me pareció muy lindo. Empezamos el recorrido en la Plaza del Senado, pasamos por algunas catedrales, después subimos a un Fuerte y finalmente sacamos fotos en las ruinas de la Iglesia de San Pablo.
Una vez abajo, caminamos por una calle de anticuarios y nos tentamos con una cómoda tibetana.
No sé si será verdadera porque en China falsifican todo, pero nos gustó y estaba bien de precio.
Viaje a Vietnam, Abril 2008
La tortuga que quiere ser garza
En Hanoi nos contaron varias leyendas. Casi siempre están relacionadas a animales o criaturas mitológicas que tienen un poder sagrado.
Ahora sólo me acuerdo la leyenda de la tortuga. Parece que en el siglo 15, durante la ocupación china de la Dinastía Ming, una tortuga dorada se le apareció al General Le Loi, ofreciéndole una espada mágica. Esto pasó en el lago del centro de la ciudad, donde vivía la tortuga.
Gracias a esta espada, el capitán Le Loi expulsó a los chinos de Hanoi y se estableció como Emperador.
Tiempo más tarde, cuando el emperador estaba remando en el lago, la tortuga se apareció y le pidió la espada. El hombre muy agradecido, la devolvió.
Así que la espada mágica está en el lago, esperando que otro valiente la use para sacar a Vietnam adelante.
Y creo que la garza ya encontró la espada. Lo malo es que ahora no quiere bajar y devolverla a la tortuga. Y es así como Vietnam crece y vuela, pero también camina a paso bien lento.
Creo que Hanoi es una gran tortuga con aspiraciones a garza. Habrá que ver si la garza y la tortuga se encuentran en alguna parte del recorrido.
Impresiones
Caminando por las calles de Hanoi encontré algunas cosas que me llamaron la atención.
Lo primero, las motos….las hay en cantidad y variedad. Adolescentes, chicos, viejos, todos están motorizados. Hay motos por las calles, por las verdeas, adentro de los comercios…en todas partes. Y circulan con total libertad…en Hanoi los reyes son los motociclistas…hacen lo que les da la gana. Así que uno como peatón, tiene que mirar antes de avanzar y lanzarse a cruzar si no se quiere petrificar en una esquina.
Pero eso no es todo. Porque las motos también suenan sin parar. No hay un segundo de silencio…todo el día se escucha el ruido de miles de bocinas…aturden.
Otra cosa que me llamó la atención es la vida que hacen los ciudadanos. Obviamente no se ven trajes, y por lo general están en la vereda, reunidos. Se sientan en unas mesas de 40 cm y comen, toman y charlan. Es una vida muy relajada la que llevan. El ritmo es mucho más tranquilo que en otras capitales. Pero la gente parece feliz y despreocupada.
Una tercera cosa, son los colores. Todas las tienditas están abiertas a la calle y rebalsan de mercadería: telas, seda, carteras, frutas, laca pintada….y más. Es una linda experiencia para los ojos. Y si a eso le sumas los vendedores ambulantes…ni hablar!
Artistas
La idea de este viaje era ver cuadros, y si nos tentábamos con alguno, comprarlo. Sabíamos que Hanoi era un lugar ideal para esto porque nos lo habían dicho. Así que después de una investigación por internet y un contacto con una mujer que te lleva a los ateliers de los artistas, nos pusimos en camino.
El primer día recorrimos casi todas las galerías de arte para saber precios. Al día siguiente nos pasó a buscar por el hotel esta mujer que se llamaba Ngoc. Nos preguntó un poco lo que buscábamos y en base a eso, visitamos seis.
Lo que vimos nos gustó, pero ya teníamos uno en la cabeza de una galería. Así que al final lo compramos ahí.
Por lo general, los cuadros que vimos son muy coloridos e imitan a los movimientos del siglo 20. Hay mucho impresionismo, cubismo, fauvismo…pero lo bueno es que algunos lo adaptan a la cultura local. Según Ngoc es porque varios artistas aprendieron cuando Vietnam estaba dominado por los franceses, así que por eso tienen ese estilo.
Marionetas
Una noche fuimos al Water Puppet Theatre, donde las estrellas son unas marionetas de madera que flotan en el agua. Flotan porque atrás de las cortinitas hay personas que los mueven de un lado a otro.
Este teatro es algo típico de Vietnam, creo que antiguamente se hacía en los ríos de los pueblos o en los campos de arroz. Por lo general se representan historias de la cultura rural.
Nosotros no entendimos mucho pero igual nos gustó. Porque además había al costado un grupo que tocaba unos instrumentos raros y cantaban.
El acompañante
Voy a dedicarle unas líneas a mi compañero de viajes. Porque desde hace muchos años que compartimos esta experiencia y puedo decir que me encanta.
La verdad que nunca viajé sola. Supongo que también será algo interesante para hacer en algún momento.
Gran parte de los países, culturas y ciudades que conocí fueron con mi compañero. Y lo lindo es que ambos disfrutamos y compartimos las vivencias.
Todo se debate, desde el lugar al que nos gustaría ir hasta los días. Además, siempre lo organizamos nosotros y hacemos lo que nos gusta sin necesidad de recurrir a agencias. Y si recurrimos, le decimos exactamente lo que queremos hacer.
Espero que podamos seguir haciendo estos viajes por más tiempo y que siempre me acompañe mi acompañante!
Shanghai - Beijing, Julio 2008
El viaje
Antes de empezar a contar los detalles de este viaje me gustaría decir que tenía muchísimas ganas de hacerlo. Especialmente porque me iba con una amiga que conozco desde que tengo 8 años y es como una hermana para mi.
Además, a pesar de siempre estar en contacto vía e-mail, hace cinco años y medio que vivimos distanciadas.
Tenía un poco de miedo que el calor y el exceso de caminatas me agotaran, especialmente porque estoy embarazada de seis meses, pero la verdad que me sentí estupenda en todo momento y si de repente estaba cansada parábamos en algún lugar.
Así que la magia de este viaje no se debe solamente a los lugares que visité, sino también a la excelente compañía que tuve… y esta vez no fue mi chico sino una amiga del alma.
Preparativos
Obviamente, como yo vivo en Hong Kong, me ofrecí para hacer las reservas de pasajes y hoteles. Me compré guías, consulté con internet y también con una agencia. Lo que más me cerró fue la última opción más que nada por los precios de los pasajes.
Después organicé los días, 4 noches en Shanghai y otras cuatro en Beijing.
En Shanghai teníamos pensado visitar algunos pueblos de los alrededores y en Beijing, ir a la muralla, al palacio de verano y tal vez a Datong, donde hay unas cuevas budistas muy interesantes.
Partida
Salimos de Hong Kong el 15 de Julio con previa visita por la ginecóloga. Daisy había llegado el día anterior del Sudeste Asiático y la pobre estaba cansada pero feliz de hacer este viaje.
Al mediodía llegamos a Shanghai muy ilusionadas con el apart hotel. Pero para sorpresa nuestra, el apart hotel no era apart hotel, y en vez nos dieron un cuartito chico. La segunda sorpresa fue llegar al lobby con los papeles para hacer el check in y encontarrnos con tres empeladas que no hablaban inglés y que discutían entre ellas sobre nuestra reserva. El tiempo pasaba y no teníamos respuesta. Después llegó un hombre algo más simpático y nos explicó que había problemas con la reserva.
Tras varias idas y vueltas y también algunas llamadas a la agencia nos dieron nuestro penthouse.
La tercera sorpresa era el lugar. Evidentemente no estábamos cerca del centro y encima nos dimos cuenta que Shanghai es una ciudad inmensa, bestial…tiene una población de 19 millones de habitantes. Lo bueno es que teníamos una parada de metro cerca y nos desplazábamos muy fácil. Además, el barrio estaba rodeado de centros comerciales con lo cual teníamos restaurantitos para salir a comer.
Y al final nos acostumbramos al cuarto y hasta nos encariñamos un poco. Siempre llegábamos a la noche justo para caer en la cama y descansar.
Dígalo con mímica
Algo que nunca sospeché que me iba a pasar es la incomunicación. A los hoteles llegamos porque el de la agencia nos escribió las direcciones en caracteres chinos. Para Shanghai tenía una guía con nuestro alfabeto y el mapa lo mismo.
Así que cuando queríamos ir a alguna parte, nos dimos cuenta que primero necesitábamos escribir las direcciones con caracteres y organizar de antemano el recorrido sin que se nos olvidara nada.
Porque encima en el hotel las empeladas no entendían ni el “hello”. Tuvimos la suerte de encontrar un Starbucks en la esquina y que una de las que atendía hablaba algo de inglés. Todas las mañana partíamos en busca de nuestro latte y pedíamos a la chica que nos apuntara las direcciones.
Daisy pidió un mapa en chino así que yo buscaba primero las direcciones en mi mapa y después lo pasábamos al suyo.
Y el último recurso al que acudíamos eran las mímicas, pero a veces los taxistas nos miraban como si estuviéramos locas.
Ni siquiera en la agencia oficial de turismo hablaban en inglés. Por suerte mi amiga no tuvo mejor idea que recurrir a un buen hotel para contratar algunas excursiones.
Igual ahora me doy cuenta que a uno le parece ilógico que no se comuniquen en inglés, pero la verdad que no tienen por qué hacerlo, si casi nadie habla chino tampoco. Y para nosotros es mucho más fácil aprenderlo que para ellos. Por ende, mi lógica parece no ser tan lógica.
Samsonite San
Los mercados son parada obligatoria cuando se viaja por China. Hay todo tipo de mercadería: antigüedades, ropa, comida, té, zapatos, etc, etc. Por lo general son edificios nuevos con aire acondicionado adentro y miles de comercios pegados con mujeres que gritan los mejores halagos “Lovely lady, want some silk, good price, good for you”.
Lo peor en estos casos es frenar porque ellas hacen lo imposible para que no te vayas sin comprar algo. Y si ves algo que te gusta, hay que tratar de que ellas no lo noten porque enseguida van al acecho, es como si leyeran tu mirada.
El mercado que más me gustó fue el de antigüedades de Shanghai. Es una calle no muy larga con tienditas muy lindas. Nada que ver con el de Beijing que es como un supermercado central, lleno de vendedores y gente.
Compramos de todo un poco. Daisy se llevó dos valijas Samsonite…una de las opciones que nos ofrecieron eran las SamsoniteSan…obviamente no las aceptamos, jaja.
Preparen los flashes que acá vengo yo!
Cameron Diaz llegó a China! Sí, sí y lo más curioso es que lo hizo de incógnita con una amiga embarazada. Obviamente que esta Cameron no huye de los paparazzi. Cada vez que alguien se le acerca, ahí está, preparando su usual sonrisa Colgate y los dedos de la victoria! Y como si fuera poco, la estrella llama a los demás familiares a posar. Cómo van a perderse la oportunidad de compartir una placa con la diva!
Y es que en China es impresionante la atracción que genera un occidental. Uno piensa que en el siglo 21 estas cosas ya no pasan, pero en China sigue pasando, y por lo visto, hay varios que no les parece tan común tropezar con personas de ojos no rasgados y claros.
Ya saben, si su autoestima está por el suelo, lo mejor es venir a China y sentirse una Cameron Diaz!!
Moda asiática
Una amiga me había advertido sobre la moda de los orientales. Empecemos por las mujeres. Siempre muy femeninas, tienen predilección por los tonos oscuros, especialmente el negro, aunque también se animan con algún toque rosa pastel. La ropa casi siempre es con volados y encajes. A veces se atreven con estampados como los lunares o algunas flores. En época de verano, cuando el sol pega fuerte, se pasean con paraguas. Para ellas que el sol les queme la piel es de lo peor…porque encima les salen unas manchitas marrones que siempre intentan evitar hasta con blanqueadores.
Pasemos a los hombres, pero sólo los que abarcan la franja que va de los 40 en adelante. Ellos no son muy coquetos ni tampoco les interesa lucirse. La gran mayoría desfila por la capital china en Bermudas y musculosa…que la arremangan hasta el ombligo para ventilar la panza. Así que si en pleno verano, uno se encuentra con individuos de torso semi descubierto, a no alarmarse y copiarlos para estar más frescos y a la moda!
Los highlights
Shanghai:
- Vista del Pudong
Porque me gustó pasear por el Bund, barrio colonial y de frente mirar al Pudong, un barrio financiero de edificios modernos
- Museo de Shanghai
Porque tiene una sala con pintura paisajista que me encantó, además de los muebles de las dinastías Ming y Qing. El broche de oro, la cerámica y su evolución a lo largo del tiempo.
- Jardín Yu y Bazar
Porque a pesar de no ser antiguo, los edificios con tejados son muy lindos, al igual que el jardín, especialmente el puente largo que tiene.
- Mercado de antigüedades
Porque es una calle chiquita y abarcable. Además me gusta cómo están puestas las tienditas.
- Taikang Lu
Me gustó la onda del barrio, callejuelas cerradas con comercios y bares fashion pero no tan masivo como el otro barrio fashion.
- Zhouzhuang
Porque el pueblo es muy simpático al igual que la gente. Y eso que cuando fuimos había multitud de turistas chinos. Una mujer nos paseó en góndola y nos cantaba. Al final queríamos pagar para que se callase.
Beijing:
- Ciudad Prohibida
Porque tiene unas dimensiones que exceden mi lógica y también su orientación, todo muy armonioso. Pensar que en esa ciudad sólo vivía el emperador es increíble.
- Templo del Cielo
Porque también tiene unas proporciones descomunales y unos edificios muy coloridos.
- Palacio de Verano
Porque me pareció ideal hacerlo en verano, tiene un lago gigante y unas vistas muy lindas, además de la pasarela eterna.
- Templo de Confucio y hutongs reciclados de alrededor
Porque el templo me sorprendió, tiene poca gente, es silencioso y se puede experimentar un poco más la filosofía de Confucio.
Licencia para empujar
Algunos comportamientos de los orientales me llamaron bastante la atención.
Por ejemplo, el colarse y empujarte. Al principio lo soportaba pero al final me cansé. Casi siempre que recorríamos lugares turísticos, estábamos acompañados por miles o millones de chinos, y algún que otro occidental. Pero el turismo era básicamente chino. Y siempre que había colas o lugares donde avanzar, aparecía más de uno intentando colarse e inclusive empujando con tal de adelantarse. Al final reaccionábamos retándolos, y se morían de vergüenza. Pero entre ellos rige la ley del más fuerte y no se dicen nada si el vecino se cuela o lo empuja. Al final llagamos a la conclusión de que el hecho de ser tantísimos, no tienen otra opción que avanzar sin mirar a los costados. No existe mucha consideración hacia los vecinos y para subsistir, hay que empujar!
Bali, Mayo 2009
Introducción
Luego de varios meses de abandono y cierta resistencia a teclear, retomo mi olvidado blog. Esta vez el destino fue Bali, la isla más turística de Indonesia. Nos hospedamos en Ubud, que queda más hacia el centro. Lo elegimos porque nuestra intención era hacer un viaje algo más cultural. Además, preferimos estar rodeados de selva y campos de arroz en lugar de playa. En total estuvimos 5 días en un hotel muy lindo y pequeñito. Reservamos una villa de dos ambientes compartidos: el cuarto y el baño.
El viaje fue ideal porque hicimos de todo un poco. Es mas, reconozco que al final no hicimos mucha visita cultural. Igual creo que fue suficiente con lo que vimos en la calle. Entre las actividades que hicimos destaco las siguientes:
-Ricos desayunos, con mucha fruta
-Visitas frustradas a aldeas
-Un día de playa en un hotel de Luxe
-Costoso safari de elefantes
-Legong dance
-Caminatas por Ubud
-Comidas románticas
Historia y ceremonias
Empiezo por la historia porque siempre me gusta observar a la gente y preguntarme el porqué de sus costumbres y tradiciones. Cuando recorrimos Ubud, nos cruzamos con varias procesiones. También vimos una ceremonia de despedida de los muertos al lado del río.
Bali es una población mayoritariamente hindú. Cerca del 90 % de sus habitantes practica el “hinduismo a la balinesa”, donde se mezclan varias creencias: hinduismo, animismo y budismo.
Gran parte de esta mezcla se debe a la cantidad de civilizaciones que influyeron en su cultura: chinos, indios, holandeses, polinesios, musulmanes.
Sin embargo, el hinduismo es una práctica minoritaria dentro del gran archipiélago indonesio. La religión que más se profesa es la islámica, con un 80%, convirtiéndose así en la mayor nación musulmana del mundo.
Pero volvamos a las ceremonias y procesiones. Al caminar por el centro de Ubud, vimos desfilar por las calles a un regimiento de mujeres muy arregladas, con sus sarongs (pareos largos), camisas, fajas y una enorme canasta de flores y frutas. Ellas siempre muy femeninas, avanzan acompañadas por los hombres, vestidos de blanco, también con sarong y un pañuelo en la cabeza. Las procesiones terminan en los templos. Lamentablemente no pudimos pasar, pero escuchamos la música festiva que se colaba por las paredes. Las mismas paredes que sostienen unas estatuas vestidas también con sarongs y unas sombrillas de color. Por lo general son dragones.
Datos curiosos
Me pareció curioso saber que:
- Indonesia es un archipiélago compuesto por 17.508 islas, de las cuales 6.000 aproximadamente se encuentran habitadas.
- En 2007 era el cuarto país más poblado del mundo.
- El tamaño de la isla de Bali es 145 km de largo y 80 km de ancho. Su superficie es de 5.700 km²
- En Indonesia se hablan más de 100 idiomas, pero la lengua oficial y más hablada es el Bahasa Indonesia, de origen malayo.
- Bali es un punto de encuentro de mayoristas de textiles, joyería, calzado, muebles y decoración de todo el mundo, que compran en la isla para exportar después a sus países de origen.
Comida
Me gusta probar comidas distintas y según mi paladar, exóticas. Nuestra dieta en Bali consistió de mucha fruta, verdura, pescado y mariscos.
Me acuerdo de un plato que probé y me encantó, se llama el Gado-gado y se trata de una receta tradicional de la cocina indonesa, elaborado con diferentes verduras típicas de la región. El plato es muy popular y figura en todos los menús de los hoteles y restaurantes de Indonesia. A continuación paso la receta:
Igredientes:
-Mezcla de verduras tales como: judías verdes, arvejas, coliflor
-Tofu frito, tomate y huevo duro para decorar el plato
-Salsa de maní (endulzada)
-Repollo
Para prepararla, hay que meter la mezcla de verduras dentro de una hoja previamente hervida de repollo y hacer como unas bolsitas. Alrededor se decora con tofu, tomate y huevo duro.
Música y bailes
Tenía ganas de ver un baile porque sabía que en Bali son muy famosos. La variedad para elegir es grande: Kecak fire, Wayang Kulit, Jegog, Barong, Janger, Legong y más.
En el hotel me sugirieron ver el Legong porque es una danza fácil de disfrutar. Así que partimos al Palacio de Ubud.
El show contaba con varios actos. En el primero salían unas mujeres ataviadas con ropa colorida y dorada. Sobre la cabeza portaban coronas aparentemente de oro, muy brillantes y trabajadas. Las caras muy maquilladas, sobre todo los ojos.
La música estaba formada por una orquesta “Gamelán” donde se empleaban instrumentos de percusión tales como el metalófono, xilófono, tambores y gongs.
Al principio la melodía me pareció un poco extraña y repetitiva, pero poco a poco me fui acostumbrando hasta que me gustó. Todavía la tengo sonando en mi cabeza.
Sin embargo, lo que más me asombró, fue la expresividad de las miradas de los bailarines. Sus ojos también bailaban.
Naturaleza
A pesar de que la isla esté super explotada, conserva mucha superficie intacta. En Ubud, estábamos rodeados de selva y terrazas de arroz.
Animales no vimos muchos, pero un día hicimos un safari de elefantes. Aclaro que los elefantes no eran originarios de Bali sino de Sumatra.
El recorrido fue por la selva y vimos varios árboles, plantas, flores y bichos. Los elefantes por suerte se portaron muy bien. Tampoco eran tan grandes. Creo que esta especie no se caracteriza por tener gran tamaño, a diferencia de los elefantes africanos.
Al final de la excursión vimos un show de elefantes y un almuerzo…todo dentro del paquete. Igual nos pareció un poco caro.
El taxista cometero
Para recorrer Bali no hace falta alquilar un auto. En el centro de las ciudades hay varios chóferes que ofrecen transporte por el día. Cobran cerca de 30 dólares, dependiendo del destino y la cantidad de horas.
Nosotros cerramos deal con Wayan (que significa primer hijo) Mertayana, un hombre super amable y sonriente.
El primer día nos llevó al sur de la isla. Paramos en el Hotel St Regis que queda en Nusa Dua. Almorzamos algo y bajamos a la playa. El hotel es increíble, todo remodelado y con un estilo entre moderno y minimalista. Cuando averiguamos los precios de las villas casi salimos espantados!
De ahí nos dirigimos a Kuta porque una amiga me recomendó un anticuario. Además, la ciudad está llena de tienditas que ofrecen de todo. Hicimos alguna que otra compra y ya se nos hizo de noche. Lamentablemente nos pasamos la mayor parte del tiempo en el auto. Las carreteras de Bali suelen estar colapsadas y el tráfico avanza muy lentamente.
Otro día lo llamamos a Wayan para visitar las aldeas cercanas a Ubud. Supuestamente cada una de ellas se especializa en comercializar un producto específico. Celuk por ejemplo, vende joyas y cosas de plata, Mas en cambio, ofrece esculturas y artesanías de madera; finalmente Badang, centro de artistas, se especializa en venta de cuadros.
Desde la primera parada sabíamos que Wayan había arreglado una comisión por las ventas que nos fueran a hacer. Así que nos dejamos guiar por el taxista cometero, pero desafortunadamente, no logró ninguna ganancia. No llevamos nada! Todo era de mala calidad, mucha copia repetida y los precios un disparate.
Finalmente, optamos por volver a Ubud y negociar en las tiendas que recorrimos el día anterior. En algunos lugares, logramos bajar el precio hasta un 50%.
Pobre Wayan se debe de haber llevado un chasco con nosotros. Pero igual aceptó llevarnos al aeropuerto!
Viaje familiar
Un apartado especial merece mi querida bolita de siete meses. Marquitos nos acompañó en este viaje. Sin embargo no fue su primer viaje, su pasaporte tiene varios sellos ya que se subió a un avión cuando apenas tenía tres meses.
Mi primera experiencia fue sumamente agotadora porque hice un viaje transoceánico sin la compañía de mi marido y encima experimenté varios inconvenientes. Si a eso le sumo mi estrés de madre primeriza, el resultado es un viaje MA-TA-DOR.
Sin embargo este no fue el caso. Aunque reconozco que hay ciertas limitaciones y que lo más aconsejable es que tanto padres como hijos se adapten recíprocamente. Porque es obvio que uno no puede pretender hacer el viaje sin tomar en cuenta las horas de sueño de un chico, su comida, que no esté expuesto al sol, etc.
Todavía sigo aprendiendo a viajar con un hijo y a tratar de buscar un equilibrio entre las cosas que uno quiere hacer sin olvidarme de sus necesidades.
Taiwan - Taipei, Septiembre 2009
Este viaje familiar fue corto, sólo duró un fin de semana. Salimos de Hong Kong el Viernes a la noche. Por suerte el vuelo es rápido, hora y cuarto.
Antes de salir, me aseguré de llevar en la valija algunas cosas que nunca se sabe si serán necesarias hasta llegar al lugar. Sobre todo las cosas de Marcos, como leche, comida en frasco y algún remedio para la fiebre.
Nos quedamos en la zona Este de la ciudad. Un punto de referencia cercano era el 101 Building, creo que es el segundo o tercer edificio mas alto del mundo.
Día de sol
Antes de llegar consulté el website del tiempo y estaba pronosticado lluvia para los dos días.
Para sorpresa nuestra, el Sábado nos despertó con sol y cielo despejado. Asi que optamos por hacer turismo puertas afuera y reservarnos el Domingo para museo.
Cambiamos algo de plata y partimos al Mausoleo de Chiang Kai-Shek.
Antes de llegar ya divisamos aquella bestial infraestructura blanca. El taxi nos dejó en la entrada principal y de ahí recorrimos uno de los dos edificios que hay a los costados, el teatro nacional y el la sala de Conciertos. En la galería había varios adolescentes practicando coreografías y tocando música.
Caminamos y caminamos hasta chocar con los 89 escalones (edad que tenía el General cuando murió) del Mausoleo.
Subimos y arriba de todo nos encontramos con una inmensa estatua de bronce donde el sucesor de Sun Yat-sen, está sentado, con las manos en sus rodillas y una gran sonrisa. A los costados hay dos soldados petrificados con unos sombreros muy graciosos.
En el piso de abajo se puede visitar el museo donde están los uniformes, las medallas y los dos Cadillacs a prueba de balas que usaba el dictador.
Cuando terminamos nuestro recorrido tomamos otro taxi que nos dejó en la puerta del templo de Longshan, un barrio no tan lejos del anterior. Pensamos ir ahí porque la Lonley Planet decía que era un recinto muy vívido y concurrido por sus creyentes. La guía estaba en lo cierto, había muchos visitantes con sahumerios en la manos y algunas mesas con todo tipo de ofrendas, desde fruta hasta Doritos.
El templo me gustó mucho y se nota que data del 1738. Los techos, super coloridos y adornados con dragones y pájaros me pareció lo más llamativo. En el recinto interior hay varios quemadores de incienso y en el altar principal, algunas estatuas de las deidades que veneran: Guanyin, diosa de la misericordia, es la más importante del lugar.
El siguiente destino fue modificado porque hacía mucho calor y se acercaba la hora del almuerzo. Así que en vez de ir al barrio de Ximen, nos desviamos para el 101 Buliding, una torre de 508 metros de altura. En los primeros pisos están todas la boutiques internacionales más los restaurantes.
En el quinto piso sacamos los tickets, nada baratos, para subir 83 pisos más. En este nivel, se puede tomar una buena panorámica de Taipei, con sus edificios más reconocibles, la montañas y las casitas con techos de colores. Al final subimos un piso más que es una terraza circular pero al aire libre. Antes de salir del edificio alto, recorrimos un poco y nos dirigimos al hotel.
Cerca de las 18.15 partimos nuevamente en dirección al mercado nocturno de Shilin que como todo mercado, es muy divertido pero muy concurrido también. Sobretodo, cuando hay que desplazarse con un cochecito. Lo que mas nos gustó fue los puestitos de comida que ofrecían manjares poco conocidos para nosotros.
Día de lluvia
El Domingo nos despertó con lluvia y un cielo abarrotado. Ideal para visitar el Museo Nacional.
Ahora detallo las cosas que más me impactaron que se encuentran en tres zonas:
- La primera fue la parte de porcelanas. Es impresionante el trabajo que tiene cada una de esas piezas. El brocado, los colores, los motivos, la pintura al detalle; y lo mejor de todo es que casi al final de esta sala hay un rincón con un video donde explicaban paso por paso cómo se llega a esos magníficos trabajos.
- La segunda fue la parte de las “Gemas”, un tesoro de piedras naturales con un lustre y trabajo muy original. Pude ver desde un pedazo de carne de cerdo hecho en piedra, hasta un repollo chino.
La tercera y última, fue una sala pegada a la de las gemas, donde hay un popurrí que incluye, adornos de madera, cajas de marfil donde sólo se puede apreciar el minucioso trabajo a través de una lupa.
Todos estos tesoros eran parte del tesoro de la ciudad prohibida de Beijing.
Una vez acabada nuestra visita tomamos taxi en dirección al mercado de jade y flores. Los precios no me parecieron tan baratos como esperaba y tampoco noté una actitud muy favorable al regateo por parte de los vendedores. Nos quedamos allí un rato y después encabezamos para el hotel.
Día de vuelta
Los días de vuelta me los tomo con mucha tranquilidad para no estar corriendo a último momento y tener el tiempo necesario de hacer valijas.
El punto de interés que elegí para disfrutar de un nuevo día lluvioso es el Museo de Arte Moderno.
Mi idea era ver la pintura de artistas taiwaneses contemporáneos además de las esculturas realizadas en la época de invasión japonesa hasta la actualidad.
Lamentablemente, mi acercamiento con el arte contemporáneo taiwanés tuvo que ser pospuesto ya que no me percaté que los Lunes el museo estaba cerrado.
La única opción que me quedó fue mirar una exposición temporal de Pixar!
Días de acoso
Que los orientales son curiosos respecto a los occidentales es cierto. Pero si encima te trasladás con un bebe la curiosidad es máxima.
El día que visitamos el Museo Nacional, me fue muy difícil avanzar ya que a cada rato era frenada por grupos de turistas chinos que, fascinados con Marcos, no paraban de hacerle gracias, sacarle fotos y tocarlo. Hasta hubo dos personas que me pidieron autorización para tocarle el pelo!
Guilín, Octubre 2009
Este fin de semana que pasó emprendimos un nuevo viaje con destino a Guilín. Sin embargo, esta antigua capital de provincia no era un punto de interés turístico en nuestro itinerario. Sólo pensamos pasar las noches aquí para poder visitar los alrededores de la región de Guangxi.
El tipo de turismo que hicimos fue más de naturaleza que cultural. Las provincias de Guizhou y Guangxi comparten un paisaje Kárstico montañoso de erosionados peñascos de piedra. En su horizonte también se pude apreciar ríos, lagos, bambus y campos de arroz.
Minority Report
Con una población de 1.300 millones de habitantes, China es el país más poblado de la Tierra. El 91% de esta población pertenece a la etnia Han. El restante 8% está compartido enttre 55 grupos étnicos, dentro de los cuales la región autónoma de Guangxi alberga cinco: los Zhuang, los Yao, los Hui, los Miao y Dong. Los Zhuang es la minoría más populosa luego de los Han. En 1958 el pueblo Zhuang consiguió su autonomía.
El segundo día de viaje quisimos ir a conocer estas minorías así que bajamos a la conserjería y mostramos los pueblos de He Ping y Ping An. Dos horas y media más tarde de viaje en taxi, arribamos a destino.
En el parking encontramos varios puestos de venta de artesanías igualmente repetidas en todo el recorrido. También había fila de autobuses turísticos y grupos de gente bajando.
Por más que el lugar pareciera virgen, la realidad nos mostró que allí no había rasgos de pureza casta.
Igualmente el lugar nos pareció muy atractivo, con sus campos de arroz, las casitas de madera, y la gente vestida de forma muy vistosa.
Antes de empezar la caminata, arreglamos con una mujer que llevaba una toalla atada a la cabeza para que nos hiciera de guía. Primero fuimos a su casa, dejamos algunas cosas y continuamos.
El camino tenía unas vistas muy lindas de los arrozales. Imagino cómo se verá eso en la primavera! Tras varios pasos en subida, aceptamos la propuesta de la guía y metimos a Marcos en un canasto que resultó ser mas cómodo que la mochila que compramos.
Cuando terminamos el recorrido, volvimos a su casa donde ya nos esperaban con un rico almuerzo de pollo con jengibre, arroz y batata. Todo presentado dentro de cañas de bambú.
A la tarde había un show de baile donde las mujeres Miao exhiben sus largas extensiones de pelo y lo acompañan con un baile. Aclaro que sólo se cortan el pelo una vez en su vida, justo después de casarse.
En el parking encontramos varios puestos de venta de artesanías igualmente repetidas en todo el recorrido. También había fila de autobuses turísticos y grupos de gente bajando.
Por más que el lugar pareciera virgen, la realidad nos mostró que allí no había rasgos de pureza casta.
Igualmente el lugar nos pareció muy atractivo, con sus campos de arroz, las casitas de madera, y la gente vestida de forma muy vistosa.
Antes de empezar la caminata, arreglamos con una mujer que llevaba una toalla atada a la cabeza para que nos hiciera de guía. Primero fuimos a su casa, dejamos algunas cosas y continuamos.
El camino tenía unas vistas muy lindas de los arrozales. Imagino cómo se verá eso en la primavera! Tras varios pasos en subida, aceptamos la propuesta de la guía y metimos a Marcos en un canasto que resultó ser mas cómodo que la mochila que compramos.
Cuando terminamos el recorrido, volvimos a su casa donde ya nos esperaban con un rico almuerzo de pollo con jengibre, arroz y batata. Todo presentado dentro de cañas de bambú.
A la tarde había un show de baile donde las mujeres Miao exhiben sus largas extensiones de pelo y lo acompañan con un baile. Aclaro que sólo se cortan el pelo una vez en su vida, justo después de casarse.
El Bambú
En Asia es muy común ver obreros trepados a los andamios de bambú. Esta Gramínea de tallo leñoso está muy presente en la vida cotidiana de la gente. La usan como recipiente para servir la comida, para fabricar muebles o para producir una especie de azúcar.
Los bambúes tienen además un significado importante, simbolizan la suerte y la gente suele regalarlos para desear buena fortuna.
En la región donde estuvimos, se puede ver cantidades importantes de estas plantas. Son ellas las que pintan los paisajes de verde, sobre todo en otoño cuando los campos de arroz tienen un descolorido amarillo.
La única y rápida información que pude rescatar de internet acerca del bambú es la siguiente: su tamaño varía entre el metro y los 25 metros de alto, su diámetro puede alcanzar los 30 cm y el crecimiento habitual es de 25cm al día.
Otro dato interesante es que se recolecta a los 5 años de crecimiento y se regenera sin tener que replantarlo, lo que favorece a una gestión forestal sostenible.
En la región donde estuvimos, se puede ver cantidades importantes de estas plantas. Son ellas las que pintan los paisajes de verde, sobre todo en otoño cuando los campos de arroz tienen un descolorido amarillo.
La única y rápida información que pude rescatar de internet acerca del bambú es la siguiente: su tamaño varía entre el metro y los 25 metros de alto, su diámetro puede alcanzar los 30 cm y el crecimiento habitual es de 25cm al día.
Otro dato interesante es que se recolecta a los 5 años de crecimiento y se regenera sin tener que replantarlo, lo que favorece a una gestión forestal sostenible.
Un cuadro contaminado
Voy a imaginar que pinto un cuadro chino. En mi papel de arroz dibujo unas pocas montañas. También se ve alguna casita, pero en el medio hay un amplio espacio dedicado al vacío. Se parece mucho a la niebla o bruma. A un costado del mismo hay un poema escrito.
Ahora salgo de mi cuadro y miro a mi alrededor. Me encuentro apoyada en la barandilla de la cubierta de un barco. El barco navega por el río Li y se dirige a Yangshuo. Me veo rodeada de esas montañas del cuadro, pero me doy cuenta que existen de verdad. A lo largo del trayecto descubro formas y dibujos. Ahora es la naturaleza la que pinta un cuadro. La única diferencia es que el toque humano de la niebla, no es otro que la contaminación. Para el cuadro de mi mente eso no importa, pero en la realidad ese detalle agregado por el hombre no tiene mucho de artístico.
Turismo masificado
Nunca pensé que Guilín fuera un lugar tan desarrollado para el turismo. Mi primer sorpresa fue el día que tomamos el ferry para recorrer el río Li. Llegamos a un edificio del puerto. Adentro había un gran grupo de masa humana dividido a su vez en varios subgrupos comandados por un guía. Obviamente no podían faltar los mostradores que comercializan las típicas artesanías de dudosa calidad.
Cuando llegó nuestro turno, mostramos los tickets, pasamos por el caballete y seguimos a nuestro guía, Joy. Afuera había otros cientos de ferrys esperando a esos subgrupos para embarcarlos y salir.
Llegamos a Yangshuo, y ahí estaban, más grupos espontáneos de gente paseando por los puestos. El pueblo entero parecía una gran tienda de artesanías. Y lo peor de todo es que los vendedores, ni lentos ni perezosos, trataban de engañar con el vuelto y los billetes. Por suerte Joy nos advirtió que varios comerciantes entregaban billetes falsos.
Birmania, Febrero 2010
Introducción
Kung Hei Fat Choi o Feliz Año Nuevo! 2010 es el turno del tigre según el calendario lunar chino. Igualmente el destino que elegimos para nuestro viaje no festeja el Año Nuevo Chino. Birmania (Myanmar) es una país mayoritariamente budista y por lo tanto no hubo danza del Dragón ni repartimos sobres rojos.
Para ponerlos un poco en perspectiva, Birmania es un país del Sudeste Asiático. Al Oeste limita con India y Balngladesh. Sus vecinos del Este son Tailandia y Laos. La frontera del Norte está ocupada por China.
Su capital es Yangón, antiguamente Rangún y su población es de 54 millones de habitantes, de los cuales el 70% pertenece a la etnia Bamar y el 30% restante se divide entre los Shan, Kayah, Kayin, Kachin y Chin.
Respecto a su georgrafía, sólo puedo decir que el río más importate es el Irrawady, con 2.170 km de largo. No existen las cuatro estaciones, sólo hay temporada de mucho calor (Marzo a Junio), temporada de lluvias (Julio a Octubre) y temporada de clima más ameno (Octubre a Febrero).
Su cultura es diversa debido a su influencia china, india, budista y colonialista. También es muy auténtica a causa del aislamiento en el que viven.
Seguramente alguna de estas fechas o eventos te sonarán:
- De 1886 a 1946 fue colonia inglesa, con un lapso intermedio de ocupación japonesa. Dos libros que hablan sobre esta etapa son: Burmese Days, de George Orwell y The Glass Palace de Amitav Gosh. Yo leí el segundo y lo recomiendo, sobretodo, para tener un pantallazo de lo que sucedió en la época colonialista y postcolonialista.
- Desde 1989 el país está gobernado por una Dictadura Militar que continúa hasta el día de hoy. Varios países han cortado relaciones por no compartir los mismos principios políticos.
- En 1990 hubo elecciones parlamentarias y el gobierno militar fue derrotado. Sin embargo, no permitieron que la líder del partido, Aung San Suu Kyi asumiera el cargo y fue condenada a arresto domiciliario. Actualmente, sigue bajo arresto y gobierna la Junta Militar. Aung San Suu Kyi fue premio Nobel de la Paz en 1991.
- En Agosto de 2007 el gobierno decidió aumentar el precio del combustible y los costos del transporte de una forma abrupta. En consecuencia, varias protestas se suecedieron donde monjes busdistas participaron de forma pacífica, exigiendo también cambios políticos y sociales. La Junta Militar reprimió brutalmente las manifestaciones y en Octubre se reestableció el orden en el país.
- En Mayo de 2008 un ciclón castigó la costa sur del país, causando 28.500 víctimas y 30.000 desaparecidos. La autoridades del gobierno no permitieron el ingreso de especialistas para coordinar la distribución de la ayuda humanitaria.
Itinerario relajado
Este viaje decidimos tomarlo con calma y no andar corriendo de un lado a otro. Así que optamos por borrar Mandalay de la lista y aprovechar más días en Bagán y Lago Inle.
La verdad que nos resultó bárbaro porque al mediodía podíamos parar y descansar del sol que ya empezaba a pegar fuerte. Además, pudimos organizarnos mejor con nuestro hijo y tener tiempo para visitar los cientos de talleres de artesanías que hay.
Ciudad de oro
Varias cosas me llamaron la atención en Bagán. En primer lugar, los atardeceres naranjas teñidos por una leve capa de bruma. Por suerte pudimos apreciarlos desde la pagoda más alta de la ciudad. La vista es idílica, miles de estupas rodeadas por llanura y las montañas más atrás. Al final está el círculo naranja que baja de a poco y al frente, están las docenas de turistas con trípodes, intentando captar la fase final de ese fuego que se apaga.
La segunda cosa que me sorprendió es la cantidad de Payas (pagodas) que se ven en un mismo territorio. Según la Lonley Planet, los antiguos reyes de Bagán, que introdujeron el Budismo Theravada tenían un gran interés por dejar testimonio de sus creencias, y por lo tanto contstruyeron 4400 templos.
Actualmente, la gran mayoría se encuentra en estado decadente debido al descuido, la erosión y un terremoto que desmejoró el aspecto majestuso.
Igualmente, vale la pena hacer un recorrido en bicicleta o en zulqui y animarse a visitar varias de ellas.
La lista sigue pero prefiero reservarlas para otros apartados.
Ciudad de agua
Inle Lake es una ciudad flotante. La casas, el tráfico, el baño y hasta las huertas flotan en ese lago de los sueños.
Apenas llegué a este lugar, supe que me iba a gustar. Nos quedamos en un hotel sobre el lago. Las excursiones eran en una barca larga donde nos sentábamos en fila india, uno atrás del otro. Desde un canal salíamos del muelle del hotel para desembocar en el gran lago.
Allí se puede ver pescadores que con admirable paciencia esperan a que los pesces se acerquen. Parra ello tienen unas jaulas de bambú, con forma de cono y un agujero en la parte de arriba donde sumergen la lanza para cazar a la presa. El método que emplean para desplazarse es remar parados, y con la pierna enroscada al remo.
Las huertas están hechas a base de abono y algas. Vimos varias plantaciones de tomates y zapallo ó calabacín. Estos jardines flotantes tienen una duración de 10 años aproximadamente. Después se hunden.
La gente se baña en el lago también. Cuando pasábamos con la barca, los veíamos enjabonarse ó lavar la ropa al tiempo que nos sonreían a nosotros, los curiosos turistas.
Siempre que íbamos a visitar un templo, justo en el momento en que estábamos por atracar, una flota de vendedores ambulantes interceptaba la lancha y se pegaban como moscas, mostrando artesanías. Nos costaba un poco avanzar, pero con el tiempo se alejaban.
En resumen, creo que no encuentro las palabras justas para explicar el encanto de este lugar perdido en el agua.
Ciudad de la Pagoda
Yangón es la capital del país y por lo tanto, la puerta de llegada. Por lo demás, no le encontré mucho encanto. Sólo vale la pensa visitar la Pagoda de Shwedagón, una especie ciudad de templos. En el centro se erige la cúpula más importante. Este lugar es el más sagrado para los budistas de Myanmar porque contiene 8 mechas del pelo de Buda. La paggoda está cubierta en pan de oro y su parte meas alta tiene 5.600 diamantes y otras 1.383 piedras preciosas.
La gente y su religión
El 90% de la población en Myanmar practica el Budismo Theravada. Esta escuela es una de las más antiguas dentro del budismo y por lo tanto bastante conservadora.
Sanda (pronunciado Senda) fue nuestra guía a lo largo de todo el viaje. Ella me contó algunos detalles del budismo. Lo que más me quedó es el concepto de los cuatro niveles ó cuatro verdades. Según esto, la liberación se logra a través del paso de estos niveles. El último de ellos es el Nirvana y cuando se llega, uno recibe la iluminación, alcanza la verdad. Llegar a este nivel es muy difícil y algunas personas pueden lograrlo en una única vida mientras que otras necesitan varios ciclos de transformación (nacimiento-muerte).
Traigo a colación el tema de la religión porque una de las cosas que más me sorprendió de Myanmar es la gente. Hay algo especial en su forma de ser, son personas que parecen tener poca maldad y envidia. Al estar con ellos uno se siente bien.
Por lo general llevan una vida sencilla, desprovista de todo lujo pero sin embargo, no se ve miseria.
No sé si parte de su forma de ser viene de la religión ó más debido a la falta de libertad que les brinda el sistema. Porque también es cierto que tienen sus derechos limitados.
Maestros artesanos
A lo largo de nuestras excursiones diarias, siempre hicimos paradas obligatorias en las fábricas de artesanías. Visitamos talleres de laca, de papel morera, de seda y también anticuarios.
En cuanto a la laca, hacen todo tipo de cosas para la casa y la trabajan con punzones para hacer los dibujos. Después las pintan por encima con diferentes colores.
El papel morera, también conocido como papel Shan, estea hecho a mano y lo usan para envolver cosas, hacer sombrillas de papel con mango de bambú, linternas y abanicos. También lo decoran con hojas y flores.
Otro día fuimos a un taller de seda y nenúfar. Obviamente las personas que hilaban la seda eran mujeres de la tercera edad porque es un trabajo que requiere de harta paciencia. Ahí vimos también cómo sacan hilos del nenúfar (es flor con hijas grandes que flota en el agua). Para hacer un chal se necesitan como 8.000 de estas flores.
En los anticuarios hay tallas de madera, varios recipientes bañados en plata, muchos canastos o cuencos dorados con incrustaciones de piedras, que usaban para hacer las ofrendas.
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